La organización cristiana evangélica World Vision está distribuyendo juguetes y artículos escolares a niños en Jamaica cuyas vidas fueron profundamente afectadas por el huracán Melissa, mientras el país caribeño enfrenta un largo y complejo proceso de recuperación tras el devastador desastre natural.
La ONG cristiana está entregando ayuda a niños de cinco parroquias del oeste de Jamaica, una de las zonas más golpeadas por el huracán que azotó la isla a comienzos de este año.
En una entrevista con The Christian Post, realizada luego de una jornada de distribución en Chester Castle, en la parroquia de Hanover, donde también colaboró la organización cristiana Operation Blessing, el director de Programas de World Vision en Estados Unidos, Reed Slattery, brindó detalles sobre el trabajo humanitario que se está llevando adelante seis semanas después del impacto del huracán.
“Para los niños más pequeños llevamos Squish Mallows, para que cuando los sacaran de la caja pudieran abrazarlos fuerte”, explicó Slattery. “Para los chicos más grandes entregamos sets de Lego. Además, pudieron elegir zapatillas Puma nuevas, y completamos la ayuda con mochilas cargadas con útiles escolares”.
Slattery destacó que muchos niños perdieron sus libros y materiales educativos, ya que numerosas escuelas resultaron dañadas por el huracán. Según explicó, World Vision planea asistir a unos 2.000 niños con juguetes y suministros escolares hasta el 26 de diciembre, cuando se realizará la última distribución en Trelawny, en colaboración con la Fundación Usain Bolt, creada por el reconocido atleta olímpico jamaiquino.
Las distribuciones ya se realizaron en las parroquias de Westmoreland, Hanover y St. James, mientras que una nueva entrega está prevista para la próxima semana en St. Elizabeth. De acuerdo con Slattery, solo en Westmoreland y Hanover se asistió a entre 300 y 400 niños en cada localidad.
Estas entregas forman parte de un esfuerzo más amplio de ayuda humanitaria que World Vision viene desarrollando desde hace seis semanas y que continúa en marcha. La organización ha distribuido cajas de alimentos con provisiones suficientes para alimentar a una familia de cinco personas durante una semana, incluyendo productos enlatados como sardinas y galletas.
Además, World Vision trabaja junto a la organización WaterStep para proporcionar agua potable a las familias afectadas. “También estamos entregando botellas de lavandina para ayudar a potabilizar el agua”, señaló Slattery.
Al referirse al estado actual del país, el directivo fue claro: “La situación sigue siendo muy crítica”.
“Uno recorre estas comunidades y ve líneas eléctricas caídas. Muchas personas todavía no tienen energía eléctrica, y pasarán varios meses antes de que el servicio se restablezca. La reconstrucción va a llevar tiempo”, afirmó.
Slattery explicó que, más allá de la distribución navideña, las prioridades de World Vision siguen siendo el acceso a agua limpia, la provisión de alimentos y la entrega de insumos esenciales como lonas, generadores, luces solares y otros recursos básicos para ayudar a las familias en medio de esta difícil situación.
Otro aspecto clave del trabajo fue el apoyo a las iglesias locales. “Desde el inicio del desastre, convertimos a varias iglesias en centros de comunicación”, explicó.
“Instalamos equipos Starlink, generadores y combustible para que pudieran conectarse a internet y comenzar a coordinar necesidades urgentes. Aunque la comunicación ha mejorado un poco, la necesidad de alimentos y agua seguirá siendo urgente incluso después de las fiestas”.
Hasta el momento, World Vision ha enviado a Jamaica más de 12 contenedores de 40 pies, cientos de pallets con ayuda humanitaria desde Estados Unidos y 1,5 contenedores cargados exclusivamente con juguetes. Dado el alcance del daño, la organización anticipa que el trabajo de asistencia continuará por un largo período.
“Nuestro equipo seguirá presente sobre el terreno durante todo el año”, aseguró Slattery. “En 2026 haremos una nueva evaluación, pero por lo menos durante los próximos 90 días seguiremos atendiendo necesidades básicas y explorando nuevas formas de colaborar, incluso en tareas de reconstrucción”.
Al finalizar la entrevista, Slattery hizo un llamado a los cristianos en Estados Unidos a apoyar económicamente los esfuerzos de World Vision en Jamaica. Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del sitio oficial de la organización.
El directivo describió al huracán Melissa como el más destructivo que ha presenciado en sus 20 años de servicio en World Vision, durante los cuales participó en respuestas a unos 15 desastres naturales.
Aunque reconoció que el huracán Helene causó una devastación severa en Carolina del Norte el año pasado, afirmó que Melissa fue similar en intensidad, pero más grave en alcance y daños, debido a que la infraestructura de Jamaica es mucho más frágil que la de Estados Unidos.

