Fuentes informativas dijeron que tres niñas detenidas ilegalmente por sus empleadores fueron obligadas a testificar que se habían convertido al islam y deseaban regresar con sus captores, pero un juez en Pakistán se las regresó a sus padres cristianos.
El Juez Shakil Ahmed de la Corte Suprema de Lahore permitió que el jueves (15 de agosto), las hermanas de edades de 9, 13 y 16 años, se retractaran de sus declaraciones obligadas y les regresó la custodia a sus padres, Naveed Masih y su esposa Mina Naveed, trabajadores de hornos de ladrillo en el Distrito Kasur, Provincia Punjab, dijo Katherine Sapna, directora ejecutiva del grupo de abogacía legal de Christians True Spirit.
La pareja había enviado a sus hijas con una mujer musulmana. Haleema Bibi, en septiembre del 2023 para que fueran sus empleadas domésticas, pero pronto Bibi les dijo que los empleadores estaban demandando 300,000 rupias ($1,077 dólares) como un “depósito de seguridad” para regresarles a su hija mayor, dijo Sapna.
A Sapna y a los padres se les permitió hablar con sus hijas después de que testificaron que deseaban regresar con sus captores musulmanes.
“Cuando las niñas se sintieron mas relajadas, nos dijeron que Haleema y sus empleadores las habían obligado a decir en corte que se habían convertido al islam voluntariamente y querían regresar con sus nuevas familias musulmanas”, le dijo Sapna a Christian Daily International-Morning Star News.
Sapna dijo que las niñas les dijeron que los tres empleadores habían utilizado la misma estrategia para truncar los esfuerzos de los padres por recuperarlas.
“Es bastante posible que Haleema les haya dado esta idea a los empleadores”, dijo Sapna. “Esta tendencia de utilizar la conversión religiosa como una herramienta de trabajo en régimen de servidumbre esta incrementando, particularmente en la industria de los hornos de ladrillo en Punjab”.
La pobreza ha obligado a los padres a enviar a sus hijas, Hina Naveed de 16 años, Neha Naveed de 13 años y Mehru Naveed de 9 años, a Bibi, dijo su madre, Mina Naveed. Ella dijo que Bibi había encontrado empleo para varios niños cristianos de New Abadi, Chak No. 68 aldea en Pattok Tehsil. Bibi trabaja en una comisión y hechos como contacto entre familias y los empleadores.
“Haleema nos aseguró que serian ubicadas en buenos hogares, y le creímos”, dijo Mina Naveed. “Muchos de los trabajadores de hornos envían a sus hijos a trabajar en hogares para suplementar sus ingresos. Solo entonces puede uno administrar alimentar a la familia, especialmente si es una familia grande”.
Su hija mas joven, 5 años, enfermó en julio, así que ella le llamó a Bibi para que devolviera a su hija mayor para que cuidara y ella ya que era muy difícil para ellos obtener días libres de su trabajo en el horno, dijo ella. Mina Naveed le pidió a Bibi que les dijera a los empleados de Hina que le dieran un permiso de 10 días para que pudiera cuidar a su hermana enferma.
“Después de un par de días, Haleema nos dijo que los empleadores de Hima estaban demandando 300,000 rupias como un ‘depósito de seguridad’ para regresar a la niña”, dijo ella. “Estábamos muy sorprendidos de escuchar esta demanda absurda y nos rehusamos a aceptarla. Cuando insistimos en el regreso incondicional de Hina, Haleema comenzó a amenazarnos con consecuencias legales”.
Mina Naveed dijo que después de ver la actitud de Bibi, ella demandó que sus tres hijas le fueran regresadas inmediatamente.
“Pero ella sin rodeos se rehusó a hacerlo, diciendo que las tres chicas se habían convertido al islam y no podían ser devueltas a sus padres cristianos”, dijo ella.
Con la ayuda de CTS, la pareja interpuso una petición en la Corte Suprema de Lahore para la recuperación de sus hijas de una detención ilegal.
“Toda la sala de corte estaba sorprendida cuando las chicas dijeron que eran musulmanas y que no querían regresar con su padre”, dijo Sapna. “Fue un caso sensible, y aplaudimos al Juez Ahmed por tomar la decisión correcta. Él les dio a los padres suficiente tiempo para hablar con las niñas, y ellos [los padres] tuvieron éxito en convencerlas [de retractarse de sus declaraciones]”.
La hija mayor, Hina, dijo que su empleador musulmán, Madiha Smeer, le había dicho que convertirse al islam era la única forma de salvarse de su familia.
“Ella me lavó el cerebro para creer que mi padre me haría cosas horribles si regresaba”, le dijo Hina a Christian Daily International-Morning Star News. “Ella dijo que me enviaría a Dubái como trabajadora sexual o incluso podría vender los órganos de mi cuerpo por dinero’.
Hina dijo que Sameer la maltrató durante su empleo en su hogar.
“Baji [Midha Sameer] solía golpearme también, y todo el tiempo que estuve allí me hacia sentarme en el piso para comer”, dijo ella.
Sus hermanas menores tuvieron experiencias similares.
“Mi empleador, Uzma Faisal, me presionó para decirle a la corte que había aceptado al islam y quería vivir con ella”, le dijo Neha a Christian Daily Intenational-Morning Star News. “Ella también me pintó una imagen negativa de mis padres”.
Mehru, la hija menor, dijo que ella estaba muy contenta de haber regresado con su familia.
Sapna dijo que CTS esta ayudando a las niñas a rehacer su vida.
La corte se abstuvo de ordenar acción legal contra Bibi y las tres familias musulmanas por intentar obligar convertir a las niñas al islam. De acuerdo a una orden de corte, el juez desestimó la petición después de que las niñas “expresaron su deseo de unirse a su padre/peticionario”.
Pakistán está calificado como número siete en la lista World Watch List 2024 de Puertas Abiertas que lista los países donde es más difícil ser cristiano, es el mismo lugar donde estuvo el año pasado.

