Descubren finca samaritana en Kafr Qasim vinculada a un mago mencionado en la Biblia


Arqueólogos de la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA) han hallado en Kafr Qasim, cerca de Petaj Tikva, los restos de una lujosa finca samaritana de unos 1.600 años de antigüedad. El complejo, con amplias salas, mosaicos coloridos y avanzadas instalaciones agrícolas, es considerado por los investigadores como el lugar de nacimiento de Menandro, sucesor de Simón el Mago, figura mencionada en Hechos capítulo 8 del Nuevo Testamento.

Una hacienda próspera

El hallazgo se produjo en el marco de excavaciones de rescate financiadas por el Ministerio de Construcción y Vivienda de Israel, previas al inicio de un nuevo barrio en la zona. Entre las estructuras descubiertas se encuentran un mikveh (baño ritual), una bodega espaciosa, una prensa de olivo bien conservada y mosaicos con motivos geométricos y vegetales. Uno de ellos incluía una inscripción griega con un saludo de buena suerte —traducible también como “¡Mazel Tov!”—, práctica común en la época.

Según los directores de la excavación, Alla Nagorsky y el Dr. Daniel Leahy Griswold, la magnitud de los edificios y la calidad de los mosaicos reflejan la prosperidad que alcanzó la comunidad samaritana entre los siglos IV y VII d.C., en tiempos romanos y bizantinos.

Contexto histórico y bíblico

El sitio forma parte del área arqueológica de Kafr Hatta, identificada como centro samaritano de gran importancia. Tradicionalmente se lo relaciona con Menandro, discípulo de Simón el Mago. Este último aparece en el relato bíblico de Hechos, donde el apóstol Felipe predicó en Samaria y encontró a Simón, célebre por sus artes mágicas.

El texto bíblico señala: “Pero había un hombre llamado Simón, que practicaba la magia en la ciudad y había engañado a la gente de Samaria, diciendo que era alguien grande. Y todos le prestaban atención, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios” (Hechos 8:9-10).

Cambios con el tiempo

Nagorsky explicó que la finca reflejó distintos periodos: primero el lujo arquitectónico, y más tarde un giro hacia la producción agrícola, especialmente de aceite de oliva. Este cambio respondió a restricciones impuestas tras las revueltas samaritanas de los siglos V y VI. “A diferencia de otros asentamientos destruidos, Kafr Qasim siguió en pie y conservó su identidad samaritana, como lo prueban las lámparas de aceite halladas”, añadió la arqueóloga.

Significado del descubrimiento

Para el ministro de Patrimonio, Amichai Eliyahu, este hallazgo aporta una nueva pieza al mosaico de la historia compartida de judíos y samaritanos:

“El descubrimiento de una finca agrícola samaritana arroja luz sobre la vida de estas comunidades, ambas enraizadas en la Torá, que compartieron tanto prosperidad como adversidades bajo distintos imperios”.

El yacimiento de Kafr Qasim ofrece así una ventana excepcional a la riqueza cultural, religiosa y económica de los samaritanos en la antigüedad, revelando la continuidad de su presencia en la región durante varios siglos.





Source link

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *