«Si escuchan atentamente lo que les ordeno hoy, de amar al Señor su Dios y de servirlo con todo su corazón y con toda su alma, yo daré lluvia a su tierra en su tiempo.»
Deuteronomio 11:13-14
¡Qué emocionante es reflexionar sobre las condiciones que Dios establece para derramar Sus bendiciones en nuestras vidas! Como maestros, este mensaje nos inspira a acercarnos más a Él y a cumplir fielmente con lo que Él nos pide.
¿No es maravilloso que Dios no solo nos ofrece Sus regalos, sino que también nos indica el camino para recibirlos? Él desea que nuestras acciones reflejen nuestro amor y compromiso con Él. ¡Qué privilegio poder servirlo de todo corazón!
Escuchar Su voz, amarlo profundamente y servirlo con alegría son las tres condiciones que Dios nos presenta. Cuando nos entregamos a cumplirlas, experimentamos Su provisión y su propósito perfecto para nuestras vidas y ministerios.
¿Estás dedicando tiempo a escuchar a Dios cada día? ¿Sirves al Señor por amor o por mera obligación? ¿Trabajas con entusiasmo, sabiendo que tu esfuerzo tiene un impacto eterno?
Ora así:
«Señor Jesús, renuevo mi compromiso de escuchar Tu voz, amarte con todo mi corazón y servirte con fidelidad y alegría. Que mi vida y ministerio reflejen el amor y la devoción que te tengo. Gracias

