El 24 de agosto, hombres armados identificados por residentes como pastores fulani atacaron la aldea de Angwan Rimi, en el condado de Kauru, estado de Kaduna (Nigeria). El ataque dejó siete muertos, entre ellos cinco niños, además de ocho personas heridas por disparos y machetazos.
Según relató el vecino Iliy Tata, las víctimas fueron identificadas como Jacob Zaka (12 años), Margaret Mathias (5), Delight Paul (1), Sati Markus (9), Confidence Yakubu (15), Veronica Paul (25) y Felicia Francis (30). Entre los heridos se encuentran varios menores, incluyendo un bebé de seis meses.
Emmanuel John Bako, líder de la Unión del Pueblo del Sur de Kaduna (SOKAPU), exigió en un comunicado una intervención más firme de las fuerzas de seguridad para proteger a las comunidades cristianas de la región.
Pastor secuestrado en Kwara
El 28 de agosto, en el estado de Kwara, atacantes no identificados secuestraron al pastor James Audu Issa, de la Iglesia Evangélica Winning All (ECWA), en el área de Ekati, condado de Patigi.
Un miembro de la congregación, Gana Sunday Kajiota, pidió oraciones por el pastor y su familia, clamando a Dios por su liberación y la transformación de los captores.
Contexto de la violencia
Un informe del Grupo Parlamentario Multipartidista para la Libertad de Creencia Internacional (APPG) del Reino Unido señaló en 2020 que, aunque la mayoría de los fulani no son extremistas, ciertos grupos han adoptado ideologías radicales similares a las de Boko Haram y el ISWAP, con un patrón claro de ataques contra comunidades cristianas.
De acuerdo con líderes locales, la desertificación y la falta de recursos han agravado los conflictos, ya que algunos grupos fulani intentan apoderarse de tierras de agricultores cristianos.
La organización Puertas Abiertas, en su World Watch List 2025, reportó que Nigeria es el país más letal del mundo para los cristianos: de los 4.476 asesinatos por motivos de fe registrados globalmente en el último año, 3.100 ocurrieron allí, lo que equivale al 69% del total. Nigeria ocupa el séptimo lugar en la lista de naciones más peligrosas para los creyentes.
Además de los fulani, otros grupos armados como Boko Haram, ISWAP y la nueva facción yihadista Lakurawa —aliada con Al-Qaeda en el Sahel— operan con armamento sofisticado y atacan comunidades indefensas, extendiendo la violencia también hacia el sur del país.
Evangelista asesinado en Cross River
El 1 de agosto, en el estado sureño de Cross River, el joven evangelista callejero Moses Mba (22 años) fue baleado por oficiales de seguridad en la ciudad de Calabar. Su familia indicó que Mba había intentado acercarse a la residencia del gobernador con el fin de predicarle el Evangelio, pero fue golpeado y posteriormente tiroteado por policías. Falleció el 9 de agosto a causa de las heridas.
Las autoridades locales informaron que el agente implicado está detenido y que el caso está bajo investigación. Sin embargo, funcionarios estatales alegaron que Mba tenía problemas mentales y había lanzado piedras contra la residencia, versión que contrasta con la denuncia de sus familiares.

