El CEO del Samaritan’s Purse Franklin Graham le dijo a The Christian Post que Dios es fiel en medio del sufrimiento y que los americanos deben depender unos en otros después de la reciente devastación por el huracán en el sureste de Estados Unidos la cual hirió a su pueblo natal.
Él también le aconsejo a los americanos a no esperar a que el gobierno los salve a raíz del daño del Huracán Helene, el cual arrasó el corredor que se extiende desde la costa de Florida hasta los Apalaches la semana pasada.
La tormenta dejo amplias franjas de muerte y destrucción, especialmente en la ciudad natal de Graham en el oeste de Carolina del Norte, donde esta la sede de su organización si fines de lucro el Samaritan’s Purse en el pueblo Boone.
La organización de ayuda ha estado utilizando helicópteros para llevar comida, agua y equipo medico a algunos condados remotos en el estado, así le dijo Graham al CP. También están respondiendo a Florida, Georgia y Tennessee. A principios de esta semana, Graham visito la devastación con el expresidente Donald Trump en Valdosta, Georgia.
‘En tu propio patio trasero’
Graham noto la naturaleza surreal de el hecho de que el Samaritan’s Purse, el cual ministra a las poblaciones devastadas alrededor del mundo, está ahora ayudando en su propio vecindario. Él dijo que su propia casa en Boone continua sin electricidad, y que los medios no pueden presentar adecuadamente la devastación en Carolina del Norte.
“Creo que es mucho peor de lo que la gente ve en televisión”, dijo el. “Los olores y todo eso, no recibes eso por medio de una televisión; la suciedad en la que tienen que vivir y trabajar las personas e intentar sobrevivir en eso”.
Boone es un pueblo universitario aproximadamente 100 millas al noreste del epicentro de la destrucción del huracán en Asheville, donde nació Graham. Se reporto que se han encontrado cuerpos sin vida en los árboles en el área de Asheville, y mas de 1,000 personas continuaban sin ser encontradas a principios de esta semana, esto de acuerdo al New York Post.
Montreat, es un pueblo a menos de 20 millas al este de Asheville, donde vivió el padre de Graham la mayor parte de su vida, estuvo entre las pequeñas comunidades montañosas que Helene destruyo, lo cual para el trae la crisis muy cerca de su casa.
De acuerdo a fuentes que hablaron con el CP, el campus de la escuela secundaria de Graham, Asheville Christian Academy, fue vastamente destruido por la inundación sin precedentes del Rio Swannanoa, el cual se llevo casas completas en sus mareas embravecidas después de que golpeo la tormenta tropical.
“Trabajamos en todo el mundo, y entonces de pronto, ahora estamos trabajando en nuestro propio patio trasero”, dijo Graham. “Pero creo que la historia mas grande sobre esto es los vecinos ayudando a sus vecinos. Ese es el espíritu americano, y siempre ha sido así en las crisis”.
‘Nadie ha visto algo así antes’
Cuando se le pidió hacer un comentario sobre los reportes que circulan en las redes sociales sobre que las autoridades federales están bloqueando los intentos de los civiles para ayudar en los esfuerzos de rescate, Graham fue reacio a criticar la respuesta del gobierno, pero enfatizo que la importancia de que los americanos se ayuden unos a otros sin importar las autoridades.
“Cuando tienes una situación como esta, el gobierno siempre es culpado de llegar lentamente”, dijo el. “He escuchado que el dinero de FEMA ya no esta porque fue dado a los inmigrantes. No se sobre eso, pero el estado de Carolina del Norte ha hecho un trabajo increíble hasta ahora con el Departamento de Transporte intentando abrir los caminos”.
El hizo notar que muchos de los caminos de la parte occidental de Carolina del Norte han sido destruidos por los deslizamientos de tierra y reducidos a barrancos de lodo en un rio cercano, lo cual dificulta los esfuerzos de ayuda.
Graham también hizo notar la naturaleza sin precedentes de la catástrofe, la cual algunos han calificado como un “evento de 1,000 años”.
“Nadie ha visto algo como esto”, dijo el. “He vivido aquí toda mi vida, nunca había visto algo como eso”.
Graham además reclamo “no es difícil saber” si la respuesta de la administración Biden al desastre ha sido adecuada, pero damos la bienvenida a la reciente oferta de la vicepresidenta Kamala Harris de tarjetas de regalo de $750 dólares para aquellos que han sido mas afectados por la devastación de la tormenta.
“Puedo prometerles que todo lo que se reciba va a ser de ayuda”, dijo Graham. “No quieres criticar – en un tiempo de crisis como este – el presidente o su administración, porque estoy seguro que están haciendo lo mejor que pueden”.
“El gobierno no puede resolver todos estos problemas”, él también dijo, añadiendo que “las personas van a salir y trabajar” sin importar la respuesta del gobierno.
Graham hizo notar que los trabajadores del Samaritan’s Purse se están enfocando en cosas simples tales como cortar arboles que hay en las casas, poner lonas en los techos con goteras e incluso llevarle Benadryl a las personas que han sido picadas por las abejas que están agresivas después de que sus panales fueron inundados.
El dijo que una mujer se deshizo en lagrimas de gratitud cuando uno de sus capellanes le proveyó dos galones de agua limpia.
‘La esperanza que tenemos’
Graham ofreció un mensaje de esperanza a aquellos quienes dudaban de la bondad de Dios en medio de la catástrofe y la pregunta de porque Él permite el sufrimiento.
“Muchas personas, cuando hay una crisis como esta, preguntan por qué”, dijo él. ¿Por qué Dios lo permitió? Él es un Dios de amor: ¿Por qué Dios permitió esto? Y esa es una pregunta que tal vez en algún punto de nuestra vida todos hemos hecho. Pero sabemos por la Biblia que Dios nos ama, y que se preocupa por nosotros”.
“Todos vamos a tener tormentas en nuestras vidas, ya sea esta tormenta – o puede ser por una tormenta financiera, o puede ser una tormenta de salud – pero tenemos tormentas en nuestras vidas, y la Biblia nos dice que, si ponemos nuestra fe y confianza en Cristo, que no solo Él nos ayudara en como cortar la vida, Él nos llevara todo el camino hasta el cielo para estar con el algún día”.
“Y estaremos a salvo y seguros en Sus brazos, para aquellos que ponen su fe y confianza en Él”, añadió. “Así que esa es la esperanza que tenemos. Y solo quiero que nuestro equipo pueda compartir el amor de Dios con todos los que nos encontremos y con todos los que ayudemos”.

