Un nuevo reporte de Christian Solidarity Worldwide ha condenado la continua represión de Corea del Norte de las libertades civiles y religiosas.
El reporte, titulado ‘Corea del Norte: No podemos apartar la mirada’, fue publicado para marcar el aniversario número 10 de un informe de referencia de la Comisión de Investigación de la ONU sobre las extensas violaciones a los derechos humanos en el país comunista ermitaño.
El reporte de la ONU condena la “gravedad, escala y naturaleza” de los abusos a los derechos humanos que están siendo cometidos en el país y dijo en esa ocasión que Corea del Norte “no tiene ningún paralelo en el mundo contemporáneo”.
En este aniversario del reporte, CSW dijo que, a 10 años, el cristianismo es especialmente el blanco continuo de la supresión de creencias, a pesar de que aquellos quienes expresan una opinión retando el régimen de Kim también puede enfrentar un duro castigo.
No se han tomado “pasos” en el régimen de Kim para defender los estándares de los derechos humanos internacionales, dijo CSW, añadiendo que la situación de derechos humanos en Corea del Norte continua virtualmente sin cambios y puede incluso haberse deteriorado como resultado de un numero de factores incluyendo la pandemia y la repatriación forzada de refugiados norcoreanos desde China.
Penalidades por expresar opiniones y creencias son consideradas un desafío para el régimen de Kim incluyendo la tortura, detención en campos de prisioneros políticos, o incluso la ejecución. Los norcoreanos sospechosos de utilizar materiales religiosos, incluyendo la Biblia, pueden esperar la misma suerte.
El reporte se basa en entrevistas de seis norcoreanos que escaparon y de 17 expertos sobre el país, y fue lanzado en Seúl, Corea del Sur.
El CEO de CSW Scott Bower dijo que una década del reporte de referencia, el régimen de Kim “continúa comprometido a ser un paria en el estrado internacional y actual con hostilidad hacia los estándares globales de derechos humanos”.
“Esperamos que este reporte genere más conversación y pensamiento innovador entre los investigadores, legisladores, sociedad civil y fundadores sobre cómo abordar una de las peores crisis humanitarias y de derechos humanos en el mundo’, dijo él.
“Nuestra visión continúa siendo la de una Corea del Norte en la cual todos son libres de ejercer sus derechos y libertades, incluyendo el derecho a la libertad de religión o creencia, y hoy reafirmamos nuestro compromiso para asegurar que esta visión se convierte en una realidad”.
En un nuevo reporte de la ONU sobre los abusos de derechos humanos en Corea del Norte, Antonio Guterres el secretario general de la ONU dice que Corea del Norte y sus lideres deben hacerse responsables.
La represión de libertad de pensamiento y expresión h incrementado significativamente entre julio del 2023 a mayo del 2024, y el régimen ha estado atacando el contenido “reaccionario”, esto de acuerdo al reporte.
“Dada la inacción de la Republica Democrática del Pueblo de Corea, es imperativo que se busque la responsabilidad en otro lugar. La Asamblea General…hizo un llamado a los Estados Miembros del Consejo de Seguridad para tomar otras acciones para asegurar la responsabilidad criminal, incluyendo una referencia completa de la situación a la Corte Criminal Internacional”, dijo Guterres.
Timothy Cho, un norcoreano que escapó del país y ahora trabaja para una caridad de persecución religiosa llamada Puertas Abiertas, dijo, “Es justo que las personas quienes han consignado a miles de personas a prisión y hambruna deban responder por sus crímenes.
“Sin embargo, con China, y ahora Rusia que se puso del lado del régimen de Corea del Norte, es solo un sueño distante”.
El coordinador de Puertas Abiertas para el ministerio entre los norcoreanos, Simón Lee (se ha cambiado el nombre por razones de seguridad), dijo que la Ley de Corea del Norte sobre el Pensamiento y la Cultura Rechazando y lo Reaccionario no solamente se enfoca en la cultura surcoreana y las leyes extrajeras, sino también cristianos y materiales religiosos incluyendo la Biblia.
A pesar que el texto oficial no hace mención del cristianismo o alguna religión, habla de “materiales supersticiosos”.
“Cada norcoreano sabe lo que significa esa frase”, dijo él.

