WASHINGTON — Un destacado defensor de la libertad religiosa advirtió sobre la posibilidad de una nueva “masacre navideña” en Nigeria, en un contexto de ataques selectivos contra cristianos que, según expertos, alcanzan niveles sin precedentes.
La advertencia se produjo durante la Cumbre de Emergencia sobre Crímenes contra Cristianos, celebrada el martes en el Capitolio de Estados Unidos, donde líderes políticos y especialistas en persecución religiosa analizaron datos alarmantes sobre la violencia anticristiana en distintas regiones del mundo, con especial énfasis en Nigeria.
Entre los oradores se encontraban un académico nigeriano que perdió a decenas de familiares en ataques recientes y un activista por la libertad religiosa que alertó sobre planes concretos para una nueva ola de violencia durante las celebraciones navideñas.
El evento contó con la participación de Gia Chacon, fundadora de For the Martyrs; el senador Josh Hawley (republicano por Missouri); los representantes Chris Smith (Nueva Jersey), Marlin Stutzman (Indiana) y Riley Moore (Virginia Occidental); así como Mark Walker, nominado por el presidente Donald Trump como embajador itinerante para la libertad religiosa internacional. El encuentro fue coorganizado por Sean Feucht, líder del ministerio Light a Candle, junto con Chacon y legisladores del Congreso.
Alertas ignoradas y planes de ataque en Navidad
Durante la cumbre, Judd Saul, fundador de la organización Equipando al Perseguido, explicó que su grupo creó el sitio TruthNigeria.com ante la falta de cobertura mediática de numerosos ataques violentos en el país africano.
“Hay muchos incidentes que nunca llegan al conocimiento público”, afirmó Saul, quien denunció que gran parte de la información sobre Nigeria pasa primero por filtros internacionales antes de llegar a los grandes medios occidentales.
Según Saul, su organización ha emitido más de 100 alertas terroristas desde 2023, con una tasa de precisión cercana al 89 %. “Sabíamos dónde iban a ocurrir los ataques, cuándo iban a ocurrir, y alertamos al gobierno nigeriano en cada caso. Todas las advertencias fueron ignoradas”, aseguró.
El activista afirmó que, según información de inteligencia reciente, milicias fulani se estarían concentrando en zonas fronterizas entre los estados de Nasarawa, Plateau, Benue y Kaduna, con planes de atacar comunidades cristianas específicas durante la Navidad.
“Están planeando otra masacre navideña”, advirtió Saul, recordando los ataques ocurridos en diciembre de 2023 en el estado de Plateau, que dejaron más de 160 cristianos asesinados.
El testimonio de un sobreviviente
Uno de los momentos más impactantes del evento fue el testimonio de Franc Utu, investigador de la Universidad Central de Oklahoma y exasesor principal del gobernador del estado de Benue, a quien Chacon presentó como un “sobreviviente de la violencia fulani”.
“Vengo de Yelwata, el epicentro de la masacre del 13 y 14 de junio de este año”, relató Utu. “Benue es el granero de Nigeria, pero lamentablemente se ha convertido en su cementerio”.
Utu explicó que durante cuatro horas, entre la noche del 13 y la madrugada del 14 de junio de 2025, 278 de sus familiares fueron asesinados en un solo ataque perpetrado por yihadistas islámicos. “No solo fueron fusilados. Muchos fueron masacrados de formas horribles”, dijo.
Entre las víctimas se encontraba su sobrino de dos años. “Sus restos carbonizados fueron encontrados abrazando a su madre por la mañana”, relató. También recordó el asesinato de su hermana, describiendo escenas de extrema brutalidad.
“Los mataron por una sola razón: su fe cristiana”, afirmó Utu. “Si yo hubiera estado allí, también me habrían matado”.
Acusaciones de complicidad estatal y denuncias de genocidio
Utu sostuvo que la gravedad de los ataques se debe a una profunda infiltración de grupos yihadistas en las estructuras del Estado nigeriano. “Se han infiltrado en la política, en el ejército y en las fuerzas de seguridad”, denunció.
Tanto Utu como Saul aseguraron que las agencias de inteligencia conocían con anticipación el ataque de Yelwata. “Recibimos información antes del 13 de junio y alertamos a las autoridades”, dijo Utu. Saul confirmó que su organización notificó al gobierno con 30 días y luego 24 horas de anticipación, sin que se tomaran medidas preventivas.
Los testimonios se producen en medio de una creciente presión internacional sobre Nigeria. A principios de este año, el presidente Donald Trump designó al país como “de especial preocupación”, citando lo que describió como una amenaza existencial para los cristianos.
Según Utu, solo en 2025 más de 7.000 cristianos han sido asesinados, y más de 500 iglesias han sido destruidas en su región. Chacon agregó que desde 2009 más de 19.000 iglesias han sido incendiadas o demolidas en Nigeria.
Ambos calificaron la situación como un genocidio sistemático contra la población cristiana. Utu concluyó pidiendo una intervención militar directa para frenar a los grupos terroristas, asegurando que el gobierno nigeriano no actuará debido a presuntas complicidades internas.

